Yo venía muy dispuesta a desearos un Feliz 2014 pero reconozco que el espíritu d e Mr. Scrooge se ha apoderado de mí esta semana, quizás sea el catarro que me tiene la cabeza embotada y no me deja ver las lindezas que rodean la Navidad pero... ¿Soy yo o no parece que estemos en Navidad?

Vas por la calle y hay menos luces... claro que eso es un síntoma inequívoco de la subida de la luz que se nos avecina.

La gente no canta villancicos por las esquinas o los bares. Los restaurantes no están a rebosar contagiándose de la alegría de estas fechas... claro que con los miles de parados que tiene nuestro país ¡qué alegría pueden tener estas familia! Sin venir más lejos, y sin venir a cuento, esta servidora que os escribe lleva desde el 2009 en el paro -se dice pronto- y esto no tiene visos de solucionarse.

La gente que tiene trabajo, porque hay gente con trabajo -ya sería la hecatombe si no existieran- luchan cada día con normas, horarios, sueldos que cada vez bajan más, que se comparan a los de hace años o peor de los empleos que tuvieron nuestros abuelos.

La Educación Pública, la Sanidad Pública, una Vivienda digna, una Pensión, etc, etc... son derechos que se desvanecen poco a poco y que perdemos a pasos agigantados. Derechos que conseguimos, perdón, que nuestros abuelos consiguieron luchando, por nosotros, y que si levantaran la cabeza de seguro volverían a dejarla caer.

Nuestro día a día está dictado por unos señores que se pitorrean de nosotros, que deciden lo que es mejor para el pueblo pero siempre mirándose antes el ombligo y luego, encogiéndose de hombros y murmurando: "Yo ordeno. Yo mando". Personas -vamos a llamarlos así para no entrar en descalificaciones- que lo mejor que hacen es echarse unas risas, insultar a la oposición para luego quedar a tomar un café en el bar de enfrente del trabajo, por no decir, porque esto hay que subrayarlo con fosforito, que lo de sustraer el bien ajeno se les da de maravilla -de seguro que lo han añadido en su CV por si se quedan sin curro (ilusa!!!!)-.

Vivimos en un país donde se ha pasado de pedir en el Metro para comer, para pedir por medicamentos ¡En qué cabeza cabe!. La gente no tiene para comprar medicamentos, algo que este Estado que tenemos, que nosotros hemos elegido, no debería permitir pero... ¡Qué ilusa! Si ellos mismos son los que defienden la Sanidad Privada a ultranza, ellos mismos son los dueños de esos hospitales que buscan su beneficio propio y que el resto de los ciudadanos, no tardando mucho, deberemos mendigar para que nos atiendan por un simple resfriado...

Resfriado... Eso es, se me olvidaba que estoy constipada y que mis buenos deseos para el 2014 que se avecina se están solapando por todas las alegrías que nos ha traído estos años atrás el mundo que nos rodea.



De corazón, de corazón espero que este año que viene, este 2014 donde dicen algunos que saldremos de la crisis (¡ilusos!) consigáis todo lo que deseáis. Yo, mientras llega, me voy a jugar con Gaby, mi nene de 2 añitos quien dentro de su inocencia todavía consigue que su mami sonría de vez en cuando.


FELIZ 2014!!!!!!!