Pues ya ha llegado.
Ya se ha asentado entre nosotros y... ¡sin pedir permiso!
Vale, que son sólo dos-tres meses pero... ¿no podría dejarnos elegir?
Pues no, para nada, Don Calor llega hasta nuestras casas, invadiendo nuestro entorno y sólo nos queda resignarnos.
Resignarnos con la piscina, el aire acondicionado (para los afortunados), helados y la playa...
Yo este año lo tengo complicado :(
El bebe, Gabriel, poco me deja hacer. Sí chic@s, sigue dando guerra (y estoy de 7 meses) pero me queda una solución.
SOÑARRRRRRRRRR


P.D. La realidad más abajo jajajajajaja....