Sábado tarde, ahí estaba yo pensando (sí, de vez en cuando lo hago) que tenía que arreglarme, vestirme y salir pitando para coger el tren para ir a donde había quedado con las chicas.

Os explico el plan:
-> 17:00 en el Starbucks de Pncpe Pío
->19:30 en Chueca, presentación de Javier Cuho
-> 22:00/22:30 vuelta a Ciempozuelos, Dulce Hogar.

¡Buen plan! ¿NO? pues sí o no porque...

VAYA ODISEA SALIR UN SÁBADO DE DICIEMBRE POR MADRID!!!!!!!

Como había quedado con Alix y Noe a las 17:00 en Príncipe Pío, (sólo podía pensar en mi straciattelo), debería haber salido de mi casa, oseasé Ciempozuelos, a las 16:00, más-menos, pero que conste montada ya en el tren tranquila y relajada.
Pero no.

A las 16:00 todavía estaba en casa, pero tranquila, muy tranquila (últimamente no me agobio por las prisas), sin mirar horarios de trenes, qué línea iba a tener que coger cuando llegara a Atocha y... charlando con mi chico que me miraba alucinado.

Al final, cuando ya mi cabeza decide que tiene que ponerse en funcionamiento, se me ocurre la brillante idea de mirar, por fin, los horarios.
Eran las 16:15 y el tren salía a 16:22.
Corre que te corre (vaya prisas, de verdad que si pusieran bien los horarios!!!!!).
Juan me baja en coche a la estación y llego bien, muy bien... Si lo sé me habría echado colonia uffffffffffffffffff.......

16:22 Monto en el tren de Ciempozuelos, dirección a Atocha. Si mis cálculos eran correctos (horario visto en internet, página oficial de Cercanías de Madrid) llegaría a las 16:57. Bien, muy bien... iba a llegar un poco tarde pero... ¡quién llega pronto hoy día!
El trayecto en el tren entretenido. Saqué mi libro, uno de los que quiero reseñar en Yo leo RA y se me pasó el tiempo volado (no os digo qué libro, mejor sorpresas). Cuando quise darme cuenta levanté los ojos de sus páginas y estábamos entrando en la estación.
Guardo el libro en el bolso, me coloco el abrigo y me preparo a salir por la puerta... momento en el que me acuerdo de que no sé qué vía tengo que coger ahora (¡por qué habrán cambiado las líneas desde que yo subía a Madrid!).

Lo primero, subir las escaleras. Tener una mejor visión del asunto y... de lo carteles de información (super importante!!!!!).
Vale, ya lo tengo localizado. Tren dirección Ppe.Pío-Las Rozas, osease 4 paradas hasta mi destino. Yuhuuuuuuuuu... el retraso iba a ser 15 minutos.
Pues a por ella y a esperar que tiene que estar a puntito de llegar.

Uffffff... qué de gente hay.
17:05 Esperando....
Cada vez llega más gente....
17:15 sigo en Atocha, muerta de frío, esperando y cagándome en los de Renfe porque no cumplen los horarios. Por su culpa voy a llegar tarde, joder (bueno, más tarde de lo pensado).

De repente mi atención se centra en otra vía. Un cartel luminoso indica que dentro de tres minutos llegará un tren dirección: Chamartín-Ppe.Pío. Biennnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn, ese es el mío.
Subo corriendo las escaleras mecánicas, no muy corriendo a ver si me voy a matar y luego no voy a llegar a la cita.
Bajo las otras escaleras mecánicas justo de ver entrar el tren en la estación. Momento que vuelvo a pensar en que debo llamar a Alix para decirla que voy a llegar tarde:

-Ali
-¿Dónde andas?
-Mira que no sé qué sucede con el tren de Ppe. Pío que no pasa (instante en el que oigo por altavoces que están sufriendo retrasos los trenes de esa vía). Que voy a llegar un poco tarde.
-Vale... Noe no ha llegado todavía (creo que somos unas tardonas todas) pero estoy por aquí.
-Nos vemos.

Cuelgo y me subo al tren.
Saco mi libro y pasan paradas hasta que por fin veo la calle. Bien, primer destino cumplido, Chamartín, ya sólo queda llegar a Ppe. Pío.
A esperar.

La ciudad la dejo atrás y empieza a aparecer bosque, verde... ummmmmm... -¿verde? ¿en Madrid?¿por dónde andaré? ufffffffffffffffffffff.... cervatillos. Joooooooooooo... ¡qué pena que el conductor no haya ido más despacio para poder hacerlos una foto! (contando que avisara que los íbamos a ver, que hubiera buscado la cámara de fotos y hubiera podido hacer una foto decente, si no a repetirla).

Una bombilla se me enciende y sólo se me aparece un nombre, El Pardo.
Dios, estaba por El Pardo.
¡Qué vuelta!

Ya ni lectura de libro ni nada. Mi cabeza sólo podía pensar en la vuelta que estaba dando, si iba a llegar a tiempo... bueno, mejor dicho si iba a llegar algún día y si, porque os juro que me lo pregunté, si no me habría equivocado de tren y me iba para la sierra.
Ufffffffffffff.... qué viaje.

En una de las paradas sube una pareja muy simpática y me informa, no sé si viendo mi cara de preocupación o de desasosiego que debía reflejar, que se había producido un accidente entre Pirámides y Ppe. Pío. Un tren se había estropeado (o a saber qué) y sólo había en funcionamiento, en el túnel, una vía. Por lo que paciencia.

Momento en que Noe me llama por teléfono (joder ella ya había llegado):
-¿Dónde estás?
-Creo... que... acabo de dejar Aravaca.
-¡Aravaca!
-Se ha pasado la parada, seguro... -(ésta es Alix de fondo)
-No es que.... (aquí yo, muy redicha, le cuento lo del accidente y que he visto cervatillos).
-Vale, pues te esperamos en el Starbucks.
-Ummmmmmmmmmmm..... vale, creo que llegaré.

-Din,don,din... próxima parada Ppe. Pío.

Biennnnnnnn..... Un gran júbilo me recorre el cuerpo.
Pues tampoco es tan tarde. Acabo de colgar a Noe y son... las 18:00 (recorrido 12 paradas de 4 de la línea averiada)
Bien, vamos bien. Tiempo suficiente para tomarme mi café :D

Salgo de la estación y me adentro en el maremándum del centro comercial. Creo que no os he dicho que sólo he estado una vez y que no sé dónde está el Starbucks.
Pues a preguntar.
Me acerco a una chica joven y le pregunto, seguro que ella tiene que saberlo, y me dice:

-Sí, vaya usted por abajo y se lo encuentra de frente.

Le doy las gracias y según voy siguiendo sus indicaciones mi cabeza no para de darle vuelta a una idea: "¡¡¡¡La muy.... me ha llamado de usted!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡A mí!!!!!!!!"

Avanzo entre la gente cuando veo el lugar de quedada. Hasta arriba, ¡cómo no! pero mi ojo avizor localiza a mis dos compis. Estñan en la cola y están siendo atendidas ¡Biennnnnnnn!!!!!!!!!!!
Salto entre la gente y me acoplo, y claro ya pido de paso.
Una cosa que sale bien.

Pero.... necesito ir al baño, es que una no pensaba que iban a retrasarse tanto los trenes. Por lo que a la caza y captura de un servicio (y nunca mejor dicho) porque escondidos estaban escondidos, y calor ¡qué calor!.
Pero viene bien, porque ya estábamos cerca de la salida. Íbamos a coger el metro y para Chueca.

El metro tenía que estar bien.
No iba a haber ningún problema.
Sólo... mucha gente, muchísima (era como la llamada de la selva) y un vigilante de seguridad que viéndonos perdidas sólo se le ocurre reírse y ya, cuando le preguntamos por dónde está la línea que debíamos coger nos dice:

-Es que a todos los que queréis coger esa línea os pasa lo mismo. Como hay obras está cortado pero....

Un lumbreras os lo digo yo.

Llegada a Chueca a.... no sé si entrábamos en la librería a las 19:00, más-menos. Donde Noe compra varios cómics y deja reservados otros tantos.
Luego salimos a buscar un cajero (Noe tenía que sacar dinero y en Ppe. Pío no la dejamos) y luego, de vuelta, a la librería.

La presentación un lujo. Ha estado muy bien, sí, de verdad, no me ha pasado nada de nada. Hemos conocido a Javier Cuho que presentaba su cómic, Las Horas Perdidas, que por cierto ya me he leído y está muy bien.

Salida, ya aquí no miraba el reloj. Estaba disfrutando.
Nos ponemos a buscar un sitio para comer no sin antes buscar un cajero, ahora para mí.

Nos paramos en un bar-cuchitril que tenía buena pinta lo que anunciaban que daban de comer (burüm y esas cosas) y cuando entramos sólo nos ofrecen pizzas, que tienen que recalentar en el microondas, y empanadas. ¡En qué hora me pillé una empanada de pollo!

Pero, en fin, una agradable charla sobre libros, escritores y etc, etc... nos hace las pocas horas que nos quedaban de regreso amenas, hasta que Noe se terminó su limón y decidimos a marcharnos hacia nuestras casas.

Nos despedimos de Alix, que iba a coger un bus, mientras Noe y yo decidimos bajar hasta Sol. Ella para pillar el metro y volver a Ppe. Pío, y yo para coger la Renfe directa a casita. Encontrándonos una gran sorpresa: ¡¡¡¡¡¡Todo Madrid está comprando billete!!!!!
Cola para comprar billete de Metro y cola para comprar billete de Renfe.

Me despido de Noe, cuando ella feliz ha conseguido su billete, y yo bajo a por el que me toca a mí. Me pongo en la fila, a esperar, cuando una mujer (de estas marujas que van de tontas pero de tontas no tienen nada) decide ponerse a mi lado buscando colarse hasta que la chica que tenía delante de mí, le dice:

-Perdone Sra. pero hay una fila.
La mujer la mira y le dice, pero con todo el morro: -No, si no voy a comprar es que estoy viendo lo rápido o no que va la fila.
¡¡¡¡Será mentirosa!!!!

Anécdota aparte, al final he cogido el tren a las 21:37, y he ido sentada Yuhuuuuuuu. He llegado a Ciempo a las 22:15 y he cogido el bus, Yuhuuuuu también. Estaba saliendo todo rodado.
Vale había una niebla que parecía más Londres que Ciempozuelos, pero qué más daba si el autobús iba a dejarme en la acera de enfrente de mi casa, porque esta servidora no iba a andar, no. Aunque diera toda la vuelta al pueblo yo iba muy calentita en mi asiento, leyendo el cómic y pensando en mi sofá, cuando... dos paradas después de donde podría haberme bajado si hubiera querido pero claro, joooooooo.... tenía que andar.

Pues eso, dos paradas más adelante, sube un chico al bus, y le oigo a la conductora:

-No bajo a la renfe, me quedo en la Pza. de Toros.
-¡¡¡¡¿¿¿¿¿QUÉ?????!!!!!! -Ésta es mi cabeza.
Me vuelvo rápidamente y pregunto a las personas que tenía detrás y me lo confirman. Me levanto, miro a la conductora y me lo confirma y... ya por fin bajo y a ANDAR (claro más recorrido que donde podría haberme bajado).

23:00 Llegada a casa, empapada por la niebla. Con el estómago ardiendo por la pu... empanada y con ganas de bajar a Beto (mi perro) y tirarme al sofá.

Vaya Sábado en Madrid!!!!!!