Las doce...
La una...
Las tres...

Un momento...
¡¿y las dos!?
¿Dónde se ha perdido esa hora?
¿Dónde ha viajado mi mente?

Una hora... sólo una hora...

No puede ser que haya soñado contigo y no me acuerde.
No quiero creer que mis ojos se hayan cerrado... durante una hora y no te recuerde...

Las cuatro...
Las cinco...
Las...

Mis párpados ceden.
Mi cabeza se evade y te busca otra vez... entre mis sueños.